Este artículo tiene como objetivo mostrar no a los encargados, profesionales y presidentes de las campañas de un candidato, sino al propio candidato a cómo se debe estructurar sus campañas en los medios sociales más importantes y cómo sacar ventaja de las nuevas filosofías y herramienta transmediáticas que se están generando en el entorno social.
En este reportaje intentaré examinar el diseño y la efectividad de la actual transmedia, específicamente documentales, la televisión y los medios de comunicación social, en el aumento de la conciencia y lograr el cambio social y político en el mundo.
¿Puede la transmedia formar campañas y modificar el pensamiento de las personas? O, ¿Será ignorada por los no actualizados, por los medios convencionales? ¿Qué impacto tienen estas estrategias en una democracia participativa?
Después de la demostración de las pasadas elecciones americanas y las en curso, donde la social media demostró y demuestra su efectividad a la hora de direccionar con garantía el voto del electorado, no se ha dejado de generar campañas políticas y diseños web de un infinito número de políticos en el mundo.
Son muchos los visionarios, gurús, hasta profesionales, que aseguran a los candidatos saber cómo navegar con sus campañas por el confuso panorama de los medios sociales. Es un lugar donde las campañas se sabe lo que deberían ser, pero no siempre conocemos todos los matices detrás de ellas y la forma que la social media, el público, el electorado, los fans del candidato pueden potenciarlas o derribarlas simplemente con un mal planteamiento, comentario o reacción a destiempo. Por lo tanto, he preparado este reportaje sobre el uso de los medios sociales en las campañas políticas para ayudarte a ti “candidato”, con eficacia y eficiencia, para entender mejor, aprovechar e incluso liderar este espacio emocionante.
Social Media se ha convertido en la estrategia de marketing preferida para las empresas y organizaciones de todos los tamaños. Desde el mundo automovilista hasta los alimentos y complementos de primera necesidad de los bebés, pasando por cualquier producto que necesite de ser dado a conocer. Los vendedores están utilizando los medios sociales en una variedad de maneras de obtener entrada y el valor de su objetivo. Social Media también ofrece el raro ejemplo de una estrategia de marketing en el que la política no es la de veinte años atrás, ni siquiera diez. Los candidatos y funcionarios electos se han apresurado a adoptar y aprovechar los medios sociales para involucrar y educar a los votantes. Por ejemplo, (Hablemos del eterno modelo; Barack Obama tiene docenas de perfiles de redes sociales, que van desde MiGente.com pasando por la página tradicional de Facebook hasta BlackPlanet. Sin embargo, mi opinión y consejos a los candidatos es recordarles que no son Barack Obama y que su entorno normalmente no tiene similitudes.
Él era, es, el candidato de una generación, una persona con características diferentes ante un adversario que contrastaba, contrasta con su simbología, en un momento determinado del crecimiento de la social media en Estados Unidos donde las circunstancias hizo, hace, que la gente realmente se emocionara ahora no tanto, de ser su amigo en la red y se alió en línea con él. Sin embargo, a pesar de que Obama es la excepción y no la regla para el éxito extremo en los medios de comunicación social, no quiere decir que su campaña aún no siga teniendo una presencia formidable en línea que sea apoyada fuera de la web.
No es ningún secreto que en las sociedades adelantadas el sitio web de la campaña sea el centro de la actividad política, y menos que los medios sociales son un importante elenco de apoyo que pueden dirigir el tráfico al sitio valioso de información y comprometer a los votantes en un nivel más personal.
¿Qué medios de comunicación social debe utilizar una campaña política?
Esta pregunta es difícil de contestar. Al decidir cuántas redes sociales se unirán en última instancia, se reduce a la apelación del candidato y recursos de la campaña. Por eso aparece un nuevo concepto en liza que entra con gran furor en las estrategias políticas, es la unión de las habilidades presenciales “las de siempre” en juego y complemento con las campañas en la red. A este nuevo concepto de hacer le llamaremos a partir de ahora la Transmedia Social Media. La capacidad de generar estrategias que combinen acciones reales, presenciales, movilizaciones y todo tipo de actos públicos y privados, con la presencia y comunicación en la web utilizando todas las herramientas posibles.
La regla número uno es que te quede claro candidato que no tener ninguna presencia en los medios sociales es sinónimo de convertirte en un extraño para un "pueblo fantasma". Este concepto va acompañado con el de que la inversión en redes sociales es actualmente imprescindible en aquellas zonas donde la conexión a Internet en número y perfil de tus votantes objetivos sea suficiente.
El significado campaña en Social Media no es compatible en eficacia si no cuentan con los recursos disponibles para actualizar o ser activo en ella. La sensación contraria generará un efecto dominó antagonista a lo estructurado. Una rara e inconsistente actualización presencial hace que parezca que la campaña no valora esa red, a sus seguidores y su forma de sentir sus diferencias y características demográficas, mientras que también sugiere que la campaña es más de un spam, un correo no deseado publicitario y vacío, que una constructiva conversación general entre amigos y socios seguidores.
A esta primera regla le añadiría que no te extralimites en las redes con una presencia de más, eso no excusa para que ningún candidato se plantee no tener una representación en al menos algunas de las redes más importantes.
Creo que es absolutamente necesario estar en al menos: Facebook, Twitter, YouTube y Flickr.
Me gusta llamar a estas redes las Cuatro Grandes. Son las de más rápido crecimiento y más lejano alcance de la social media nacional e internacional, y representan cuatro maneras diferentes de publicar y conectarse con los votantes.
· Facebook es amplio y le permite publicar imágenes, añadir vídeos, enviar mensajes detallados de comunicación, al público interactuar en los muros, y más.
· Twitter sobresale en ráfagas de mensajes cortos, actualizaciones de eventos, entrada de blog aclarativos y didácticos, y las noticias de último momento. Permite una campaña para enviar al instante un mensaje sucinto para siete veces siete de los seguidores y también permite que la campaña interactúe con otras personas de una manera uno-a-uno.
· YouTube es simplemente para los no enterados un medio de video. Sin embargo, su alcance no puede ser subestimado. El servicio de motor de búsqueda es el segundo en la web en uso y potencialidad sólo superado por ¡Google! Que curiosamente es la compañía que maneja en propiedad las dos plataformas interactuando entre ellas. Este asombroso número de búsquedas hace que sea forzoso tener tu nombre en estas plataformas. Pero además la realidad comunicativa del vídeo hasta hace poco exclusivo de la televisión como formato divulgativo y publicitario ha sido desbancado (no sustituido) por la web. YouTube puede ser tu televisión, debería ser tú televisión personal.
· Flickr se debe utilizar para publicar las fotos de la campaña. Con más de 4 millones de imágenes y más de 30 millones de visitantes mensuales, que es un importante lugar para estar y expone a su campaña a una red importante. Ahora solo hace falta que una estrategia organizada haga que todo se relacione en un engranaje perfecto en los tiempos y objetivos. No se deje llevar por los gurús que le intentan convencer de que con estar es suficiente. Pregunte, exige cuál es la estrategia y la utilización de los medios para conseguir los objetivos. Si no hay una contestación clara y “lógica” nada de tecnicismos, desconfía.
Como puedes ver, cada red es totalmente única y te permite conectar con un público enorme. Los votantes esperan que todas las campañas estén en estos medios, es más. Ellos deberían sentirse privilegiados de ser los primeros en enterarse de todo pues son tus colaboradores y los que difundirán tus mensajes y generarán campañas paralelas en sus entornos. Debes cuidarles y hacerles sentir colaboradores de estrecha confianza. Son mejores que los medios. Además de simplemente tener una presencia en cada una de estas redes, debe actualizar con frecuencia y asegúrese de que estén vinculados a su sitio web de la campaña principal, lo que te permitirá hacer un seguimiento estadístico independiente.
Según el mensaje de tu campaña y el destino, otras redes también podrían ser muy útiles. Para un candidato con conocimientos básicos de negocios, LinkedIn es una elección lógica. Para las campañas que están dirigidas a un público nervioso y urbano, un perfil de la población con clara vocación empresarial que espera un tipo de mensaje específico.
Myspace todavía puede ser una red viable y eficaz dependiendo del candidato y el público objetivo. Hay docenas de redes , con nichos y enfoques que van desde los veteranos a los voluntarios. “Sin estrategia ninguna sirve para conseguir los objetivos”.
Si tienes los recursos disponibles, para invertir seriamente en las primeras redes, para centrarse en los "Cuatro Grandes" pues son como te he dicho las que centran los nichos a los que como candidato tienes vínculos específicos, comenzarás con muchas posibilidades de sacarle provecho a la campaña. Esta realidad te permite aprovechar las sinergias naturales y aprovechar el carácter básico de ti como candidato y de la campaña. No importa que te centres en alguna en especial por encima de otras (sin descuidar a las demás claro) sin embargo, es importante no romper la primera regla al permitir que cualquiera de tus presencias no sean constantes, sinceras y directas para no hablar en una ciudad fantasma.
Te invito a que permanezcas atento a través de nuestro blog, donde esperamos con estos reportajes fomentar una conversación constructiva, creativa y atractiva. Hazme saber tu opinión, dudas, inercias, etc., sobre los medios sociales y la política o cualquier iniciativa que plantees a futuro.
Laurentino Martín Villa